¿Les gusta teñirse el pelo? A mí también.
Pero no es tan fácil como parece. Requiere técnica, precisión y mantención. No basta sólo con aplicar un color, sino que se debe mantener en el tiempo y además cuidar el pelo para que no se dañe tanto.
Seguramente ya escucharon hablar de Olia de Garnier. Yo estoy llegando de mis vacaciones y me estoy enchufando recién, pero sin duda alguna es una coloración que voy a probar.
Tengo ganas de aclararme el pelo. Sólo por jugar y divertirme... y crear un contraste asombroso entre mi piel más tostada que un pan quemado post-vacaciones y una cabellera más cálida.
Me tinca porque como su nombre lo indica: OLIA, el aceite (los óleos) es lo fundamental en su composición. Son estos extractos que dan vida y mantienen el pelo hidratado, lo cual es esencial siempre, especialmente si lo vamos a someter a procedimientos de tintura o peinados con calor.
Tiene Camelia, Girasol, Pasiflora y aceite de Espuma de la pradera. La idea es que además de darle color, mejora su apariencia y lo vuelve más suave y brillante. Lo mejor es que no contiene amoníaco y que su textura es espesa, por lo tanto al aplicarlo no se escurre; lo cual ayuda a no mancharse tanto y mantener cierto orden y limpieza mínimos en el proceso.
Bueno, pronto probaré Olia y les contaré los resultados. Dedos cruzados.
